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Peligro, armas químicas.

19 octubre, 2009

*Aviso para navegantes: este post puede resultar un poco desagradable por su contenido ligeramente escatológico.

Hace relativamente poco tiempo tuve la mala suerte de sufrir un atasco en el váter.  Cuál fue mi sorpresa cuando entré y vi que el agua cubría hasta la mitad…

Mi primera idea fue: “esto tiro un par de veces de la cadena y se va fijo”, claro, es que el agua está ahí por gusto, ¿no? Como era de esperar, no funcionó, y el agua subió estrepitosamente temiendo incluso por mi vida. ¡Qué iluso! Cuando me acerqué a ver qué pinta tenía aquello, o mejor dicho aquello, vi que el agua poco a poco iba bajando, muy despacito, hasta que se paraba totalmente a una altura media. Os mentiría si dijera que sólo quedaba agua…

Segunda idea: “ya lo tengo, le echo un par de cubos de agua que lleva más fuerza y ya está”, el váter se volvió a reir de mí. El parecido con el agua decrecía de forma exponencial. Aquello tenía muy mala pinta.

Decepcionado y con bastante asco fui al supermercado a por desatascador (alrededor de 2 euros, así que no me hice ilusiones). Me planté frente al váter, eché todo el bote y lo dejé un rato para que hiciera reacción, hablaran entre ellos, llegaran a un acuerdo o lo que fuera. Tiré de la cadena y… (redoble de tambores)… no funcionó. Todo seguía igual o peor porque se dejaron ver algunos restos de metralla.

A la decepción y al asco se le añadió el mosqueo. Así que sin dudarlo busqué en internet algún producto potencialmente mortal. Sosa cáustica. Al lío.

Compré un bote (alrededor de 7 euros) y sin ningún miramiento lo eché enterito. Un kilo de sosa cáustica. Ja! De mí no te ríes más, váter del demonio. Lo dejé actuar y esta vez le dejé bien claro que nada de acuerdos, que acabara con el atasco. Tiré de la cadena y las carcajadas se escucharon desde la otra punta de la ciudad. Maldita sea. Más restos de metralla.

Decepción, asco, mosqueo y ahora desesperación.

Ni corto ni perezoso me entregué por completo a San Google. ¿Un cable y unos guantes? No pienso meter la mano ahí. Y buscando y buscando di con esta página.  Me alegra ver que no soy el primero (imagino que el último tampoco) al que le pasa algo así.

Hablé con un compañero de piso y le expliqué lo que había descubierto. “Sólo hace falta una bolsa y una fregona. Metemos la fregona en la bolsa, le hacemos un nudo en el palo y TÚ haces el resto”. No hubo quejas.

Ahí va el modus operandi:

  1. Materiales: una fregona (con su palo, es importante), una bolsa de plástico (sin agujeros, es importante también) y unos guantes (oh, eso sí que es importante). Total: 0 euros, ya tenía en casa.
  2. Metemos la fregona en la bolsa y hacemos un nudo con las asas alrededor del palo.
  3. Respiramos profundamente.
  4. Volvemos a respirar profundamente, esta vez alejado del váter, la primera lo has hecho al lado y estando atascado no era lo más recomendable.
  5. Con decisión metemos la fregona en el váter, la pegamos al fondo y apretamos (desagradable a tope). Ya no hay metralla, ahora aparecen muñequitos. Sacamos la fregona y volvemos a meterla empujando otra vez (oh, que acabe de una vez). Así unas cuantas veces hasta que el váter eructe, eso será un buen síntoma y es lo que tenemos que esperar, querrá decir que todo baja con normalidad.
  6. Hasta ahora los guantes no habían servido para nada… ¿cómo quitamos la bolsa de la fregona? ¡Equilicuá!

Y así pasó, el váter eructó y al tirar de la cadena todo fue como la seda. Tuvimos un nuevo conato de atasco a los dos días pero le enseñamos la fregona y le dijimos que no nos andábamos con chiquitas así que prefirió funcionar correctamente.

Espero que no os haya resultado muy desagradable y que os pueda servir algún día, quién sabe, yo nunca me planteé hacer algo así y mira por dónde.

En fin, un viaje al supermercado, otro a la ferretería y casi 10 euros en total para nada, mientras que utilizando cosas que ya tenía en casa lo conseguimos arreglar.

Moraleja: que se te atasque el váter es una mierda.

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5 comentarios leave one →
  1. 19 octubre, 2009 21:21

    La sosa cáustica también acaba con la vitrocerámica. No intentes hacer jabón en casa :)

    Por cierto, Internet está arruinando tu vida :P

  2. 19 octubre, 2009 21:56

    Me alegro de que todo saliera bien :D

  3. la_lagartija permalink
    20 octubre, 2009 0:00

    Jajaja, me he echado unas risas leyendo.

  4. Elisa permalink
    20 octubre, 2009 14:18

    jajaja! Espero no tener que recurrir nunca a esta entrada XD

  5. Annika permalink
    14 noviembre, 2009 18:32

    Taperware, eres uno de esos que serán recordados siempre como héroes…
    dios bendiga a América

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